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Política y Toros (Editorial La Catedra Taurina)

Política y Toros

En el primer tercio del siglo XX, Ramón Pérez de Ayala dejo escritos una magnifica serie de magníficos artículos sobre la política y los toros, posteriormente, recogidos en un libro con el mismo título, que tuvo un gran éxito editorial. En realidad, la segunda parte de la obra, la referida a los toros, está dedicada nada menos que a la figura de Juan Belmonte, que ningún aficionado a los toro debiera dejar de leer.

 

De igual manera, el libro de reciente aparición, Garapullos por Máuseres (La fiesta de los toros durante la Guerra Civil), trata de explicar los nexos y utilización de la Tauromaquia por parte de los principales partidos políticos a lo largo de los dos últimos siglos de historia española. Y, de manera especial, el posicionamiento de los distintos protagonistas del sector taurino durante los casi tres años de enfrentamientos armado fratricidas en cada una de las dos Españas.

Los últimos días estamos asistiendo al renacimiento de un nuevo debate acerca de la Política y los Toros como consecuencia de la retirada de la subvención de 60.000€ a la Escuela de Tauromaquia por parte del Ayuntamiento de Madrid y consiguiente cambio de uso de sus instalaciones taurinas. Lo que ha dado motivos a que varios destacados matadores de toros (Joselito, El Juli, formados en este centro, y Rivera Ordoñez, entre otros) hayan arremetido contra la principal dirigente municipal con dureza. Una vez más la Política y los Toros se han entremezclado para defender el derecho de un grupo de jóvenes capitalinos a aprender la profesión de estoqueadores. Aunque Rivera Ordoñez ha ido un poco más allá y ha arremetido, ha embestido, diaria yo, para ser más exacto, contra el director de cine Fernando Trueba quien metafóricamente había afirmado unos dias antes que no se siente español «ni diez minutos». Defender los toros con respeto y argumentos jurídicos  y técnicos está bien. Meterse en camisas de once varas y opinar acerca otras cuestiones políticas de las que no se entiende y no tienen que ver con los toros, es arena de otro costal. No demos argumentos a los enemigos de la fiesta. Pues algunos ciudadanos todavía recuerdan la imagen de su madre, Carmen Ordoñez, desfilando por las calles de Madrid ataviada con el uniforme azul de la Falange… Y eso no creo que sea de españoles modernos.

 

Mucho mas pragmático sería que los referidos matadores de toros, y alguno mas formado en la Escuela de Tauromaquia madrileña, que ya debiera estar incluida en los estudios de la Formación Profesional, promuevan una Festival Taurino de cierre de temporada para sacar los fondos necesario para financiar este organismo de formación taurina. No solo Madrid, sino en otras ciudades, donde las Escuelas Taurinas, están mas bien abandonadas.