Editorial La Cátedrá Taurina. Política (municipal) y toros

 

Política (municipal) y toros

 

Ya conocemos los resultados de las pasadas elecciones municipales. Por desgracia los resultados no han sido demasiado alentadores desde el punto de vista taurino. Salvo San Sebastián, donde se ha reconfirmado que este mismo mes de agosto se recuperará la actividad taurina tradicional de la Semana Grande. En el punto opuesto, se encuentran numerosas ciudades, especialmente la de Barcelona, donde los tradicionales partidos nacionalistas (CIU y ERC), y los complejos inexplicables del partido socialista catalán (PSC), fueron los culpables de la suspensión sine die de las corrida de toros bravos, seguramente, a consecuencia de determinados complejos existenciales que la tacharon de derechista e hispana. No parece previsible que la nueva alcaldesa, Ada Colau, ni  los distintos movimientos radicales que han soportado su candidatura a la alcaldía vayan a cambiar de opinión al respecto sino todo lo contrario.

 

Algo parecido podría ocurrir en Valencia, Madrid, y otras plazas de toros en las que perduraron las corridas de toros, incluso durante los primeros años de la guerra civil. En Valencia es casi seguro que ‘Compromis’, no mueva un dedo para impulsar festejos taurinos, suponiendo que no los prohíba. Igual que ocurre en Madrid con la ensalada de partidos que respaldan la candidatura de Manuela Carmena. Aunque, tal vez, todos estos agrupaciones políticas debieran aprender de las consecuencias que ha tenido para sus intereses electorales lo acontecido en San Sebastián, con la frontal oposición de  Bildu a los toros. Esperemos que en Madrid y Valencia, donde necesitan el apoyo del PSOE, este ultimo partido sepa moderar las posiciones maximalistas de sus socios.

 

‘A toro pasado’ es evidente que las pasadas semanas los aficionados  los toros han perdido una magnifica oportunidad de promover debates públicos con los distintos partidos politicos y sus aspirantes a las alcaldías de cada una de numerosas ciudades, en las que explicasen su posición respecto a la Fiesta de manera que los aficionados tuviéramos claro a quien votar. Es verdad, que antes de que acabe el año tendremos una segunda oportunidad de conocer la posición que mantienen los distintos partidos politicos respecto a la Fiesta, ocasión que no se debiera dejar pasar de nuevo.

 

Cada vez parece mas perentorio que la afición a los toros se organicen y defiendan sus intereses, bien a través de las peñas y clubes taurinos, o mediante las asociaciones de abonados de las plazas de toros. Como ya ocurrió en Barcelona y Castellón no se debiera organizar una sola feria que no estuviera apoyada por una manifestación de apoyo a los toros. Tenemos que dejar de ser aficionados para convertirnos en militantes taurinos, en proselitistas, que defiendan la fiesta a pie de calle. Los toros no son un espectáculo de derechas ni muchos menos franquista. Es un espectáculo popular de una gran tradición.

 

Antonio Fernández Casado

Junio, 2015

 

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