La Cátedra Taurina: Primeros actores

Primeros actores

 

La Lidia es una representación de teatro dramático. Una de las características esencial de este drama es la ‘acción’, el toreo. Lo que sucede a lo largo de la representación taurina no está descrito previamente, ni lo narra directamente el dramaturgo (el lidiador), sino presenciada por el espectador. La obra dramática ha sido creada para ser interpretada por los diversos actores taurinos, en directo y frente al público. Las corridas de toros son representaciones dramático-teatrales divididas en seis actos, que comienza cuando se abre el telón del paseíllo,  y finaliza cuando se arrastra al ultimo burel y cae el telón. El espectáculo, a veces, pude ser tragicómico cuando no un vodevil.

 

Como ocurre en las representaciones teatrales, en el teatro del toreo intervienen distintos tipos de actores con su correspondientes repartos de papeles (protagonistas, secundarios, terciarios, figurantes…). En todas las épocas ha habido actores principales que han llenado los tauródromos y han merecido el calificativo de figuras del toreo. El penúltimo, Manuel Benítez El Cordobés; el primero que facturó un millón de pesetas por representación, gracias a los miles de espectadores circunstanciales que sentaba en los tendidos. En estos momentos, tal vez, el único que merece el calificativo de figura del toreo sea José Tomás, sí se tiene en cuenta el numero de espectadores que convocas en las plazas. En los últimos años, ha sido el único que ha llenado todos los asientos de los escenarios en las que ha actuado. Es obvio, que si no se llenan los cosos, no se manda, no se pueden exigir los honorarios millonarios correspondientes, ni levantar el dedo índice revindicando el puesto de numero 1º, como acostumbraba Luis Miguel. El torero de Galapagar ha marcado el camino a seguir sí se quiere sacar a la fiesta del estado de postración en que se encuentra. La regeneración taurina necesita figuras del toreo ambiciosas profesionalmente.

 

Ahora, mas que nunca antes, las representaciones taurinas necesitan primerísimas figuras del toreo. Artistas del drama taurino que atraigan a un publico nuevo a los escenarios taurinos. Los actuales diestros de primera línea debieran replantearse sus objetivos profesionales. Se necesitan estoqueadores que sigan la senda que en su dia marcaron los genios: Belmonte, Manolete, El Cordobés…El grado de figura del toreo se ostenta con hechos claros y concisos, no haciendo el paseíllo cien tardes por temporada. Los buenos toreros no necesitan ‘hacer bolos’. Placido Domingo no canta en los teatros de pueblo. Al contrario, es muy exclusivo a la hora de decidir cuando, donde, y junto a quien actúa.

 

Los aspirantes a primeras figuras del toreo, debieran tener presentes las características intrínsecas a los lideres, a los aspirantes a primeras figuras del toreo: capacidad de comunicación, inteligencia emocional, fijarse metas, tener carisma, ser innovador…y, sobre todo, llevar publico a las plazas.

 

 

Antonio Fernández Casado

editorialacatedra@editorialacatedra.com

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