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Blas de Otero, aprendiz de torero y amigo de Manuel Granero (La Cátedra Taurina)

Blas de Otero, aprendiz de torero y amigo de Manuel Granero

 Estos días se celebra el primer centenario del fallecimiento del poeta bilbaíno, Blas de Otero Muñoz (Bilbao, 1916- Madrid, 1979). Al juglar comunista el estallido de la Guerra Civil le sorprendió con la carrera de Derecho recién finalizada. El 18 de julio de 1936 se incorporó a los batallones de milicianos vascos con el empleo de sanitario. Cuando un año después las tropas del general Franco entraron en Bilbao fue enviado al frente de Levante. Una vez finalizada la contienda armada comenzó a trabajar como abogado de una empresa metalúrgica vizcaína. En 1952, salió por primera vez al extranjero. En París entró en contacto con los exiliados comunistas españoles y, a través de lecturas y conversaciones, asumió la interpretación marxista de la historia que dibuja una sociedad basada en la justicia social. Entre 1956 y 1959 residió en Barcelona, donde se integró en los círculos intelectuales catalanes mas comprometidos con la libertad. De 1960 a 1964 realizó números viajes a los países donde había triunfado la revolución socialista: la Unión Soviética, China, Cuba…

 

Armando Otero Murueta, padre de Blas -se dedicaba á la compra-venta de carbones y explotación de minas-, formaba parte de la burguesía bilbaína, lo que no impidió que en 1927 trasladase su domicilio familiar a Madrid, donde, siguiendo una vieja tradición, envió a su hijo a recibir lecciones de toreo en una Escuela de Tauromaquia. Su progenitor, gran aficionado a la fiesta de los toros, era amigo y protector de Manuel Granero -el torero violinista-, quien visitaba con cierta frecuencia al domicilio bilbaíno de los Otero, donde el futuro poeta le conoció y a quien años después dedicaría un laudatorio poema:

 

Valencia tuvo un torero

cuando no lo tuvo nadie.

Cuando, después de Gallito,

subsiste el trono vacante.

Blas con frecuencia recordaba sus sueños juveniles bilbaínos: “la feria de agosto, el tiovivo melancólico de la Casilla, las corridas de mulilleros blancos con boina y faja encarnada”. Igual que rememoraba en uno de sus poemas, los dias de sol y fiestas en Orozco, seguramente localidad natal de su padre, donde desde antiguo se acostumbra a colocar una plaza de toros portátil en la que llegó a trastear el mismísimo Granero.

 

Cuando aun no se había cumplido un mes del fallecimiento de Blas de Otero, los organizadores de un homenaje en su memoria: distintas asociaciones populares relacionadas con la cultura, no encontraron mejor escenario que la plaza de toros de Las Ventas, en la que tuvo lugar un “festival de poemas y canciones”, que duró mas de tres horas, y al que acudió tanto publico que abarrotó hasta la superficie del albero. En los tendidos ondeaban numerosas banderas del PCE y republicanas. En la función recitaron poemas de Blas de Otero, Adolfo Celdrán, Berta Riaza, José Sacristán, Julieta Serrano, Víctor Manuel, Rosa León, Enma Cohen, Juan Diego, Ana Belén…

 

Antonio Fernandez Casado

Presidente del Club Cocherito de Bilbao

Marzo, 2016