Hoteles del Amor (La Cátedra Hotelera)

La Cátedra Hotelera 

Hoteles del Amor

Los recepcionistas de los hoteles solo necesitan mirar a los zapatos de sus clientes para averiguar,  con un alto porcentaje de acierto, su capacidad adquisitiva. Aunque vistan unos modernos vaqueros rotos por doquier. De igual manera, solo tiene que comprobar el día de la semana y hora al que  se presentan en el hotel  para averiguar el motivo del viaje. Todavía son mas evidentes  las reservas de habitaciones de algunos tipos de usuarios cuando aterrizan en el mostrador de recepción, solos o ‘bien acompañados’, entre las 14 y 17 horas de un día cualquiera. Especialmente, si lo hacen sin equipaje…,y mas sí  el caballero o la dama  peinan canas…,o si la edad de uno de ellos es desigual. En España, la hora de la comida es la de los ligues. La mayoría de los hoteles reciben todos los días un porcentaje de  clientes que satisfacen sus deseos carnales a la hora en que supuestamente debieran alimentar el cuerpo.

En muchos países hay hoteles especializados en acoger a este segmento del  mercado. Quizás, en Japón es donde mejor están reglamentados estos alojamientos especializados. ‘Puti’ clubes de carretera y ciudad aparte, en España hay también algunos establecimientos expertos en acoger a  este nicho de mercado,  que incluso se anuncian de manera regular en vallas publicitarias y otros medios. El mas conocido de todos ellos es el Hotel Zouk (Alcalá de Henares), en el que se puede realizar el check-in y acceder a la habitación sin pasar por recepción. Es mas, la prestigiosa revista Vanity Fair, de hace unas semana publicó, en uno de sus números, los siete mejores ‘Hoteles del Amor’ españoles, la mayoría de ellos madrileños y barceloneses.

Los ‘Love Hotels’ (Hoteles del amor), muy extendidos en el país del Sol naciente, son establecimientos en los que se pueden alquilar habitaciones por horas. Normalmente cuentas con los servicios de jacuzzi, videoconsolas, DVD, y a veces hasta piscinas privadas… A los que básicamente, se entra en coche a través de un parking. Lo normal es que no exista mostrador de recepción, sino una maquina en la que se paga con una tarjeta y devuelve un numero de habitación. Normalmente, en estos hoteles solo trabaja el personal de limpieza. La intimidad es lo que manda.

No obstante, en casi todas las ciudades existen otros locales de  similares características menos evidentes. Sin salir de la Comunidad de Madrid, en los últimos meses dos hoteles de toda la vida, en el  área del Centro Comercial Arturo Soria y del Colegio Francés, se han reconvertido en ‘hoteles del amor’. La crisis hotelera hace milagros amorosos…

 

antonio fernández casado

editorialacatedra@editorialacatedra.com

 

 

 

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